Todo es distracción y entretenimiento mientras nos acercamos a la muerte sin remedio.Pensar, meditar y filosofar sobre la muerte y sobre el sentido de la vida debería ser una tarea constante en el ser humano, y no sólo una tarea de filósofos y pensadores. Hay algunos que les llega la muerte y no han hecho otra cosa en esta vida que pasar el rato en esta vida viendo el fútbol. No quiere decir que meditando sobre la muerte nos vaya a llegar más tarde el morir o nos vayamos a convertir en inmortales, pero quizás nuestra vida se llevaría de otra manera. Además la única solución seria al problema de la muerte es Cristo. Fuera de Cristo el vacio y la nada, el relativismo y el absurdo.A la hora de la Verdad a todos nos gusta ser eternos,y como diría Unamuno, no perder la identidad de mi yo después de morir. La solución, el principio y el fin, el Camino y la Verdad y sobre todo la Vida es Cristo.
A la hora de mi muerte quisiera morir en el seno de la Iglesia Católica. En el seno de Dios, en los brazos de María y Jesucristo. Gloria in excelsis Deo.
miércoles, 23 de julio de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario